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Retorn a la repressió a Guatemala: Apareixen escuadrons amenaçant amb “neteja social” a Sololá

 

Comunicado: A la opinión pública nacional e internacional: Denunciamos:

Algunos  medios de comunicación han dado publicidad al surgimiento de un grupo de 6 u 8 hombres  fuertemente  armado con fusiles AK-47 y con ropa militar, ha definido operar concretamente en el territorio de Sololá y su objetivo es la limpieza social.

No es  necesario el análisis profundo de tal situación, porque tomando en cuenta  sus objetivos,  el contexto nacional y específicamente departamental en el que surge, nos lleva a entender que estamos frente a un nuevo escuadrón de la muerte, que usará el lema  de limpieza social, para  oficializar las  ejecuciones extrajudiciales que a diario cometen en el territorio nacional, lo nuevo es  que ahora  lleva un mensaje  oculto a  dirigentes sociales, que día a día luchan contra las políticas neoliberales, por hacer valer los derechos humanos en general y en particular los derechos de los pueblos indígenas.

El propósito de “perseguirlos con grandes despliegues de fuerza” que publicita el gobierno, solamente será propaganda para el escuadrón de la muerte y jamás habrán capturas de sus verdaderos miembros intelectuales, porque ya están protegidos y no ocultan que cuentan  con apoyo de las fuerzas de “seguridad”.

Mucho, pero mucho  ojo. Porque no actuará solamente en Sololá, ellos tienen todos los recursos a su disposición para hacerlo en cualquier lugar del país, tomemos en cuenta que ya lo hacen en la capital y en algunos departamentos donde han actuado principalmente contra supuestos miembros de maras,  y donde jóvenes y mujeres que no son parte de ese problema social,  han sido  víctimas de esos escuadrones de la muerte.

Todo puede volver a ser como antes si el gobierno lo permite, la represión y muerte parece ser nuevamente,  una  política de estado avalada y financiada por los ricos y su gobierno.

CREEMOS FIELMENTE EN LO QUE DIJO MONSEÑOR GERARDI en su discurso el 24 de abril de 1998 “es posible la paz que nace de la verdad de cada uno y de todos. Verdad dolorosa, memoria de las llagas profundas y sangrientas del país.

Verdad personificante y liberadora que posibilita  que todo hombre y mujer se encuentre consigo mismo y asuma su historia. Verdad que a todos desafía para que reconozcamos la responsabilidad individual y colectiva y nos comprometemos a que esos abominables hechos no vuelvan a repetirse”

Sin embargo, surgen las siguientes dudas:

¿Por qué hacen público el aparecimiento del  escuadrón de la muerte  a Sololá?

¿Porqué y para qué el desfile del 30 de junio?

¿Están creando condiciones para regresar al pasado?

¿No  aprendieron del pasado y nuevamente están criando sus propios  cuervos?

¿Son parte de grupos paralelos o nueva política de estado?

Demandamos del gobierno su pronta intervención  y exigimos la desmantelación del escuadrón de la muerte

¡Que NUNCA MÁS se repita el pasado!

¡Jamás nos damos por vencidos, lucharemos siempre por la vida!

Unión Nacional de Comunidades por los derechos Humanos Integrales –UNACODHI-

Lunes, 04 de julio de 2005

 

FRENTE NACIONAL DE LUCHA POR LA DEFENSA DE LOS SERVICIOS PUBLICOSY LOS RECURSOS NATURALES

FNL

Ante la opinión pública nacional e internacional, denunciamos:

El reciente surgimiento público de un nuevo grupo paramilitar que, en un mitin realizado por ocho hombres armados con fusiles de asalto y encapuchados, anunció su decisión de dedicarse a la “limpieza social” y procedió, de inmediato, a secuestrar y dar muerte a tiros a dos vecinos de San Lucas Tolimán, Sololá.

Ante esta atrocidad, el Ministro de Gobernación, Carlos Vielmann, expresó ante los medios de prensa, como primera hipótesis, que este grupo actúa “bajo el esquema de la exguerrilla”.  Estas declaraciones oficiales, gratuitas, ausentes de fundamento alguno pero calculadas, bastan para evidenciar la intencionalidad que, por parte del Gobierno, se oculta tras estos hechos.

Nada garantiza que esta acción paramilitar no sea adoptada por las autoridades gubernamentales como excusa válida para cercenar libertades públicas, emprender prácticas abusivas y conculcantes de derechos civiles y procurar enlodar e incluso perseguir a quienes, desde los movimientos sociales, están en lucha por la dignidad del pueblo.

El que la primera acción pública de esta gavilla de criminales se realizara en Sololá no es un hecho casual.  Sololá ha sido uno de los Departamentos más activos y beligerantes en contra de la minería de metales, de la ratificación del TLC y de la propuesta de Ley de Concesiones.  Puede deducirse, por lo tanto, que la acción de este nuevo grupo paramilitar es una amenaza directa en contra de la población y de sus legítimos dirigentes.

No es casualidad, tampoco, que esta banda asesina haga pública su existencia inmediatamente después de que el Gobierno sufriera dos severas derrotas en las consultas populares realizadas en Río Hondo y en Sipacapa y de que se viera obligado, por la presión popular, a retirar del Congreso su propuesta de Ley de Concesiones.

La acción paramilitar que tuvo lugar en Sololá no puede interpretarse como un hecho local. Encierra un mensaje directo y amenazante al país y a toda su población.  Y se produce en el marco de una acelerada escalada represiva en contra de los movimientos sociales. Nada asegura que los continuos allanamientos a las sedes de importantes organizaciones populares, las amenazas de despido contra dirigentes sindicales, el acoso incluso contra diputados y la campaña de desprestigio a través de los medios de comunicación social sean acciones aisladas de esta última.

Considerando lo anterior, el FNL invita a la comunidad nacional e internacional a expresar su fehaciente repudio a estos hechos y a demandarle al régimen de Berger no sólo su pronto esclarecimiento sino, además, el cese inmediato de todas estas prácticas. Oscar Berger y Carlos Vielmann, hasta el momento, han mostrado estar dispuestos a pasar a la historia con el mismo palmarés vergonzoso que Romeo Lucas y Donaldo Álvarez.

La masacre de campesinos en la Finca Nueva Linda a manos de la Policía; la muerte de un campesino en Sololá, asesinado por fuerzas combinadas del Ejército y de la Policía cuando la población defendía las entrañas de la madre tierra; el asesinato de siete campesinos en la Finca El Corozo acometido por sicarios al servicio del finquero; las dos muertes a manos de fuerzas del Ejército en Los Naranjales, Huehuetenango, además de 17 heridos de bala, son hechos recientes que, además de que enlutan al país, anuncian la voluntad política de acallar la voz popular mediante el uso de la fuerza bruta.

La represión no debe volver.