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LES CARTES QUE EL DIARI "EL PAÍS" NO PUBLICA:

El 17 de juny de 2005 el diari El País publicava la necrològica de Gaspar Ilom signada per José Elías amb el títol de "Rodrigo Asturias, guerrillero y ex candidato a la presidencia de Guatemala". En aquest article es deixaven anar frases que tergiversaven la història recent del país, obviant el paper devastador que van tenir els diferents governs i l'exèrcit guatemalenc i atribuïnt a la guerrilla gairebé totes les massacres perpertrades als guatemalencs al llarg de gairebé 36 anys.

La Coordinadora del Estado Español de Solidaridad con Guatemala i l'Associació d'Amistat amb el Poble de Guatemala vam enviar aquestes cartes a El País en les quals expressem i aclarim quina va ser la realitat de Guatemala, ben lluny de la que descriu l'articulista. El País no les ha publicat ni en la seva edició digital.

DE LA COORDINADORA DEL ESTADO ESPAÑOL DE SOLIDARIDAD CON GUATEMALA:

 

Barcelona, 17 de junio de 2005


DIARIO EL PAÍS
Sr. D. Jesús Ceberio
Director


Estimado Sr., con el debido respeto queremos manifestarle nuestra preocupación por la falta de rigor científico e histórico con que su periódico trata el tema de Guatemala en un artículo publicado en la página 64 del día 17 de junio con relación al fallecimiento de Rodrigo Asturias - Gaspar Ilóm –, escrito por el periodista José Elías.

No queremos pensar que algunas de las frases incluidas en dicho artículo han sido conscientemente expresadas para tergiversar la historia o desinformar a la opinión pública, desprestigiando de esta manera el esfuerzo que miles de ciudadanos hicieron al levantarse contra una dictadura que se prolongó desde el 1954 a 1986, y, que posteriormente el informe de la Comisión del Esclarecimiento Histórico - CEH-, creada por la ONU, en algunos años de este período llega a afirmar que se cometió genocidio

“ En consecuencia la CEH concluye que agentes del Estado de Guatemala, en el marco de las operaciones contrainsurgentes realizadas entre los años 1981 y 1983, ejecutaron actos de genocidio en contra de grupos del pueblo maya que residía en las cuatro regiones analizadas” ( ver informe de la CEH , tomo V , pag. 51, prf. 122).

Más bien creemos que dichas afirmaciones son fruto de la irresponsabilidad al escribir sobre acontecimientos presentes que están en la conciencia de todos y que desde la Iglesia con el informe sobre la Recuperación de la Memoria Histórica - REMHI- se hace una recopilación de los hechos acontecidos en el país durante el conflicto interno, para que NUNCA MAS estos hechos volviesen a ocurrir. y desde Naciones Unidas se nombre un Comisión ya citada : CEH , en cuyo informe “ Guatemala Memoria del Silencio” a través de sus 3.800 paginas y 12 tomos se expone las atrocidades cometidas por un ejército que actuó de un forma inaudita, con acumulación de casos de tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes.

Aunque las violaciones a los derechos humanos no se pueden medir por su número, porque tan grave es la que se comete contra una persona como las que se cometen contra mil, sí queremos resaltar que de las 200.000 violaciones, entre muertos y desaparecidos, entre 1962 y 1996 ver tomo V, pag. 21, prf. 2 ., la CEH constata que en cuanto a la proporción de violaciones de derechos humanos imputables a ambas partes enfrentadas que el 93% fueron cometidos por Fuerzas del Estado ( Ejército, Fuerzas de Seguridad, Patrullas de Autodefensa Civil y grupos paramilitares afines, conocidos también como escuadrones de la muerte).

En cuanto a la participación específicamente militar el informe de la CEH, registra que el ejército participó directamente en el 85% de las violaciones a los derechos humanos y hechos de violencia ( solo o acompañado de algunas de las otras fuerzas estatales ya señaladas) ver Tomo V , pag. 103 , gráfico superior.

En cuanto a las violaciones de los derechos humanos cometidas por la guerrilla, el mismo informe manifiesta que:

“ Los hechos de violencia atribuibles a la guerrilla representan el 3% de las violaciones registradas por la CEH. Esto contrasta con el 93% cometidas por agentes del Estado, en particular el ejército.... Sin embargo a juicio de la CEH, estas disparidades no atenúan la gravedad de los atentados injustificables cometidos por la guerrilla contra los derechos humanos” ver Tomo V, pag. 52 prf. 128.

Es por esto que nos parece tendenciosa y lamentamos la frase incluida en el artículo ya citado “.... en noviembre de 1962, que dio origen a la guerrilla que a lo largo de más de tres décadas ensangrentó el suelo guatemalteco y se saldó con 250.000 muertos y desaparecidos”. No fue precisamente la guerrilla la que ensangrentó el suelo guatemalteco.

Por esta razón, creemos que el periódico que Ud. dirige debe hacer una aclaración sobre esta afirmación tan desafortunada.

Para terminar solo comentarle que Gaspar Ilóm fue entrevistado por El Diario el País en múltiples ocasiones y sus periodistas pueden constatar y dar fe de si “su carácter difícil” como afirma el artículo, era tal ; en las horas de charla que mantuvieron con él.

Agradeciendo la atención que pueda brindar a esta carta y la corrección oportuna nos despedimos,

Atentamente,


Coordinadora del Estado Español de Solidaridad con Guatemala

DE L'ASSOCIACIÓ D'AMISTAT AMB EL POBLE DE GUATEMALA

 

Sr. Director:

Leemos con estupor el obituario del Comandante Gaspar Ilom, Rodrigo Asturias Amado. Sin duda, quien lo ha escrito ha dejado deslizar conscientemente frases que son una falacia. Y no es sólo porque mancha la memoria de este revolucionario ejemplar, sino porque culpa a la guerrilla guatemalteca de todos los males del país. Tan burda manipulación es, no sólo ignorar la realidad del país, sino también que la guerrilla se alzó en armas contra uno de los sistemas políticos más racista, cruel y autoritario de cuantos se han dado en América Latina. ¿Cómo es posible que el autor, José Elías, diga que la “guerrilla ensangrentó” el país causando más de 250.000 muertos? ¿La guerrilla? Por lo visto, los dictadores y el ejército guatemalteco no tienen nada que ver en el asunto; según el cronista fue la guerrilla, y no los gobiernos militares, quien destruyó más de 400 aldeas, quien llevó a cabo la política de tierra arrasada, quien asesinó a cientos de miles de indígenas y ladinos –posiblemente algo más de 150.000-, quien provocó 50.000 desaparecidos –la cifra más alta de toda América en un país que por entonces tenía unos siete millones de habitantes-, quien provocó el exilio forzoso de más de 200.000 guatemaltecos, quien desplazó a más de un millón de personas, quien militarizó a la población campesina en las Patrullas de Autodefensa Civil y la metió en verdaderos campos de concentración a los que definió cínicamente “Aldeas Modelo”, quien vendió la economía del país a la oligarquía terrateniente y a los militares, quien mantuvo en el analfabetismo al pueblo, quien... ¿seguimos? Lo que ya nadie se atreve a discutir, lo que ya internacionalmente se acepta –que el responsable del 95% de los muertos y actos criminales de la guerra fue el Gobierno-, el autor de la necrológica lo niega, cuando todo esto está perfectamente documentado en el Informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico, formada a raíz de los Acuerdos de Paz, y también se recoge en el Informe REMHI, elaborado por la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala, informe que fue muy mal recibido por los militares y que le costó la vida a Monseñor Gerardi, asesinato aún sin esclarecer.

¿Qué extraño interés tiene el autor de la necrológica en ignorar la verdad, en manipular y en tergiversar? No nos extrañaría que con esos colaboradores acaben ustedes defendiendo las figuras de Pinochet o Varela, dictadores que no son sino aprendices al lado de los tiranos guatemaltecos. Aprovechar la muerte de uno de los más importantes representantes del movimiento revolucionario guatemalteco de una manera tan torticera es algo que hiere a la inteligencia y mancilla la verdad. El autor de la necrológica ha jugado sucio, y la propia hemeroteca de El País puede demostrarlo.


Associació d'Amistat amb el Poble de Guatemala