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URNG
7 de febrero de 2004


SÍNTESIS DE LA EVALUACIÓN DEL CEN DE NUESTRA PARTICIPACIÓN EN EL PROCESO ELECTORAL DE 2003

I. INTRODUCCIÓN
II. CONTEXTO NACIONAL E INTERNACIONAL.
III. ESTRATEGIAS Y DESARROLLO DE LA CAMPAÑA
IV. ALIANZAS
V. ESTRUCTURA Y FUNCIONAMIENTO
VI. CONCLUSIONES

 

 

I. INTRODUCCIÓN.
El Comité Ejecutivo Nacional de URNG presenta a la militancia elementos evaluativos de nuestra participación en el proceso electoral 2003. Se ha basado principalmente en la discusión en el seno de este órgano de los temas siguientes: Estrategia de URNG, Contexto nacional e internacional, Estrategia del adversario y Evaluación del CNC Se recibieron aportes y sistematizaciones individuales y de colectivos orgánicos o espontáneos, que en diferente medida están incorporados en las reflexiones del CEN.
Se trata de esbozar las líneas generales que caracterizaron nuestra participación en el último proceso electoral para marcar la ruta de la superación de nuestras deficiencias y limitaciones, buscando afianzarnos en lo positivo. El resultado de estas elecciones, para el partido, constituyó un revés de tal envergadura que nos lleva a poner a discusión concepciones, prácticas y métodos del funcionamiento político del partido.

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II. CONTEXTO NACIONAL E INTERNACIONAL.
La izquierda en general está en una constante búsqueda de estrategias, expresiones de resistencia y formas organizativas en medio de la exacerbación reaccionaria de dominación a escala mundial. Los partidos de izquierda en el mundo tienen limitados espacios de poder.
Pese a un funcionamiento deficiente para el fortalecimiento y seguimiento de las relaciones internacionales, se hicieron grandes esfuerzos por mantener la solidaridad de doble vía, sin los resultados esperados debido a que la atención internacional se volcó en otras áreas del planeta ante el guerrerismo desatado después del 11 de septiembre. A ello se agrega las deficiencias acumuladas en el trabajo internacional a partir de 1997. Anotamos que durante los meses previos a las elecciones, URNG tuvo sobre sí la presión de partidos hermanos para que nos aliáramos con la ANN. No tuvimos capacidad de detener y revertir estas tendencias.
La magnitud del daño que la fracción le hizo a URNG, está por establecerse. Una primera valoración refleja que la fracción sembró reservas y desconfianzas en el seno de la militancia, para lo cual se valió de la descalificación como forma de debate y lucha política dentro del partido.
Con el apoyo de un sector del CACIF, la fracción intentó desprestigiar a URNG al publicitar sistemáticamente la supuesta alianza con el FRG; buscando proyectar ante el electorado una imagen de URNG como fuerza desarticulada sin perspectiva y sobre todo como un proyecto por el que no vale la pena votar.
En su doble discurso la ANN se presentó ante ese sector como la "izquierda aceptable" funcional al sistema para el gran proyecto del poder económico, y como tal, jugó el papel de neutralizador de la URNG.
En el ámbito nacional, una valoración general nos indica que la actual Ley Electoral y de Partidos Políticos es uno de los impedimentos más fuerte, si no el principal, para excluir a los partidos democráticos de la posibilidad de triunfo. Si persiste la recepción de votos solo en las cabeceras municipales, el financiamiento electoral de los grandes grupos económicos sin tope y sin control, la hegemonía en los medios de comunicación, las elecciones futuras repetirán los rasgos que caracterizaron y decidieron las recién pasadas, las cuales han sido las más caras de nuestra historia.
Una característica que tuvo efectos directos sobre URNG, fue la campaña por el voto útil o voto diferenciado, en un contexto de lucha feroz por el mantenimiento del FRG en el poder con un adversario que intentó y logró recuperar el control mayoritario del aparato de Estado. El fantasma de Ríos Montt como riesgo tuvo efecto en sectores democráticos y aún en las filas y base de simpatizantes que optaron por el voto favorable a quienes consideraron el adversario mas fuerte contra el FRG. Necesariamente hay que destacar el papel de los medios de comunicación, especialmente los escritos porque en estas elecciones su papel fue decisivo, en las capas medias urbanas en el interior del país y en la ciudad capital. Fueron elecciones determinadas por el gran capital, la utilización de los recursos del estado y el papel de los medios de comunicación a favor de las opciones de derecha.
Con relación a URNG, el sistema construyó una imagen negativa, sobredimensionando o utilizando nuestros errores y deficiencias o inventándolos. Se creo la idea de una izquierda dividida y fragmentada, desfasada y sin propuestas factibles, trasnochada. Se nos invisibilizó o se nos distorsionó. A lo anterior se sumó la imposibilidad de romper el cerco informativo por parte del CEN que reconoce sus deficiencias y responsabilidades a diferente niveles en al conducción del proceso electoral.
La violencia general afectó estas elecciones. URNG sufrió atentados y agresiones que incluso cobraron la vida a varios compañeros y una compañera, en accidentes no suficientemente esclarecidos unos y en acciones deliberadas, con claro contenido político y represivo otros.

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III. ESTRATEGIAS Y DESARROLLO DE LA CAMPAÑA.
Las medidas organizativas, la elección interna de candidaturas a los distintos cargos, la búsqueda de recursos, las giras, etc, se iniciaron tardíamente en relación a lo prematuro y prolongado de la campaña electoral guatemalteca.
Por otro lado la estrategia electoral se definió sobre supuestos, algunos de ellos fundados en el subjetivismo o una proyección mecánica de la experiencia electoral de 1999. Los principales elementos que se consideraron al elaborar la estrategia fueron:
? Sobredimensión de la fuerza electoral o voto duro, el cual se estimo aproximadamente en un 8%.
? Sobredimensión del grado de organización, estructuración y funcionalidad del partido, y de respuesta de la militancia.
? Expectativa de captación de fondos en base a promesas y ofrecimientos, pero sin base propia.
Desde la firma de la paz el adversario inició de manera sistemática la distorsión e invisibilización de la imagen y del papel de URNG como constructora de los acuerdos de paz y como hilo conductor de una larga etapa de lucha. Nuestra imposibilidad de romper ese cerco, y nuestros propios errores hacen que en esta llamada transición no tengamos una imagen y condiciones adecuadas para el impulso de nuestras banderas de lucha de manera clara y precisa, diferente a las otras fuerzas.
Hubo dos visiones sobre la estrategia electoral, desarrollándose en medio de la campaña resistencias y contrapesos. Estas visiones contrapuestas afectaron todo el proceso. Este fue un aspecto de fondo que tiene que ver con los objetivos que nos plantamos como partido, cuya principal expresión de lucha política es lo electoral para el ejercicio del poder. Durante la campaña fue perceptible que esta definición no fue compartida por todos.
Por lo tanto no hubo coincidencia en el tipo de campaña a realizar, en la imagen de la candidatura presidencial y vicepresidencial y el papel que a cada uno de ellos correspondía, dando como resultado que el binomio no se empató en la profundidad necesaria en los diversos aspectos de la campaña con tendencias en paralelo, pese a esfuerzos por lograr la coincidencia, tal es el caso del discurso, que no fue construido conjuntamente ni manejado complementariamente, de ahí el énfasis o el peso particular que le dio cada uno; la imagen corporativa; la disciplina política.
La problemática presentada como la crisis en el binomio presidencial, residió en la contradicción entre la estrategia acorde a las condiciones del sistema político electoral y la posición del candidato vicepresidencial que exigió presencia en la imagen corporativa y en el desarrollo de las diferentes fases de la campaña, acorde a la participación y la representatividad de los pueblos indígenas, problemática que no pudo resolver el CNC y que se trasladó a la IE para su tratamiento.
Aspectos de tipo político como los arriba mencionados relacionados con la concepción de la estrategia electoral dificultaron el accionar del CNC que no pudo desempeñarse contando desde el principio con líneas políticas claras.
No hubo la suficiente orientación y complementariedad entre las campañas municipales, distritales y nacional en términos del discurso, las giras, la imagen corporativa. El problema de no tener un trabajo municipal consistente impidió la selección con antelación de los candidatos y su formación. Las candidaturas por listado nacional y Parlacen no se complementaron con el binomio presidencial y lo distrital. El CNC no las integró a la estrategia global, así como tampoco en el caso de Ramón Cadena, que fue un candidato con características particularmente positivas. Algunos candidatos y candidatas distritales y al Parlacen tampoco se involucraron plenamente en la campaña.
Nuestra visión de campaña fue muy estrecha, sobredimensionando los logros aparentes a nivel local y generalizándolos. Las prioridades, en base a la experiencia anterior y otros elementos con los que se contaron, no fueron establecidas a nivel de municipios para hacer esfuerzos especiales en ellos. La precampaña debió haberse iniciado mínimamente un año antes, por lo que no cristalizó en sus objetivos de preparar y afinar las estructuras para la etapa posterior. Ambas sufrieron retrasos, tanto por las contradicciones internas alrededor de la naturaleza de la campaña (si binomio o si candidato presidencial) como por la falta de financiamiento y la debilidad estructural.
En otros caso se precipitó la lucha por diputaciones sacrificando exitosos casos de gobierno municipales. Significo un salto al vacío porque perdimos los dos espacios. Hubiera sido preferible repetir alcaldías, consolidar los éxitos y trabajar para una promoción posterior.
Factor negativo y de mucho peso fue la precaria situación económica del partido y la imposibilidad, por diferentes factores, de contar con el financiamiento básico de la campaña. Esto tuvo repercusiones en el funcionamiento, la autonomía de los departamentos y municipios, los plazos, el inicio de la campaña, retrasada por el factor económico, hasta la imposibilidad de resolver el transporte de nuestros electores.
En la presente campaña hubo contradicciones no resueltas en relación del papel de lo técnico. El partido deberá profundizar con el objeto de ubicar y asimilar correctamente el necesario papel del factor técnico.
El desarrollo de la campaña electoral fue un reflejo de la situación del partido, las candidaturas, el discurso, las giras y actos públicos no tuvieron homogeneidad y en gran medida expresaban más las características internas que sociales y amplias.

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IV. ALIANZAS.
La experiencia valorada como negativa de la alianza en las elecciones de 1999, tuvo un peso muy fuerte en la decisión de privilegiar las candidaturas internas a nivel de binomio presidencial. Esta decisión obedeció a una opinión generalizada, que fue expresada reiteradamente a nivel departamental y municipal de que no debíamos cometer el mismo error y que debíamos tener candidatos propios.
Pese a que esta decisión era aplicable solamente al binomio presidencial y no así a nivel de las corporaciones municipales y candidaturas distritales, de hecho esto se reprodujo en cascada a todos los niveles. La ampliación de las candidaturas debía hacerse a nivel de diputaciones y fundamentalmente la gran alianza debía hacerse a nivel municipal.
Viéndolo en retrospectiva, el panorama político de polarización de fuerzas imposibilitó las alianzas partidarias. Por otro lado, existió presión o demanda de personalidades de izquierda y otras fuerzas para que apoyásemos a ANN, no como alianza sino sumándonos a esa agrupación.
Nuestra propuesta de incorporar a representantes sociales no tuvo receptividad cuando se intentó. El problema de fondo con el movimiento social es que no hemos creado las condiciones que posibiliten dicha alianza.
Tenemos compañeros dentro del movimiento social y fue con ellos o ellas, de manera individual que se les propuso la participación electoral, sin el respaldo de una relación institucional o sectorial. En última instancia, podemos afirmar que integrar a alguien en estas condiciones no es conveniente para URNG ni para el movimiento sectorial, ni siquiera para el compañero o compañera dirigente. En algunos casos es evidente que compañeros y compañeras valoraron como más importante mantener los espacios en su sector.
El planteamiento de la alianza con el movimiento social y específicamente con organizaciones históricamente afines fue a destiempo. No tomamos en cuenta la relación debilitada y el alejamiento de estas organizaciones y el nuevo escenario en que nos movemos. En general hay rechazo en el movimiento social al relacionamiento con los partidos políticos.
La dificultad o el fracaso de construir una correcta política de alianzas no es el resultado de una decisión equivocada, sino en el fondo hay resistencia y autosuficiencia al considerar que no se necesita de aliados para llevar adelante el proyecto revolucionario, la gran tarea de transformar las estructuras en el país.
Pero no se puede decir que el rechazo conceptual y práctico de las alianzas esté institucionalizado, aunque esté relativamente generalizado y tuvo expresiones fuertes dentro del partido, que frustraron la maduración de posibilidades reales, con argumentos sectarios, como es el caso de Mixco y Escuintla. Estos son claros reflejos de una visión arcaica, de un grupo hermético dentro de la sociedad. Es el efecto en las candidaturas de un mal mas serio: la falta de apertura.
A nivel municipal la alianza con Comités Cívicos, que constituía una posibilidad concreta, fue descartada en la práctica.
El planteamiento de URNG de buscar la alianza con el movimiento social y no con partidos políticos, tuvo una intencionalidad política correcta, independientemente de la ausencia de una base sólida para hacerla efectiva.
Tenemos que rectificar nuestra política, pero también queda abierta la discusión y el análisis sobre las posibilidades que presenta el movimiento social para realizar alianzas, al menos con nosotros. El movimiento social tiene sus propios intereses, incluso intereses políticos y económicos. Probablemente no estén dispuestos a poner en riesgo su institucionalidad, que tiene en algunos casos apoyos cuantiosos, salvo si hay certeza de la pujanza y fortaleza de esa opción política
También pueden incidir intereses legítimos de las organizaciones sociales, sus agendas, sus posibilidades y lo que han ido construyendo ante lo que URNG les puede ofrecer de manera concreta.
En general, URNG debe plantearse la revisión de su estrategia y las alianzas, más allá del movimiento popular, y determinar en qué momento hay una desviación de los planteamientos originales para la transición a la democracia, en la que otros sectores deben jugar su papel para construirla.
Y esto quiere decir que también debemos trascender el esquema de tratar de ser únicamente la expresión de los sectores más marginados. La amplitud es parte fundamental de la estrategia política y el instrumento “partido” es para ganar cuotas de poder por medio de las elecciones. Sólo con un partido grande y abierto, vinculado a diferentes sectores de la sociedad se pueden resolver las grandes carencias actuales.
URNG debe asumir la convicción de que las tareas democráticas sólo se pueden llevar a cabo en la convergencia y alianza con sectores progresistas, democráticos y con la fuerza social con que haya coincidencia en objetivos, trabajando cada quien en su espacio, pero confluyendo en momentos decisivos, como son las luchas reivindicativas y los eventos electorales.

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V. ESTRUCTURA Y FUNCIONAMIENTO.
La estructura tiene como una función, percibir e interpretar la realidad para definir la estrategia, en este caso electoral. URNG percibe la realidad a partir de núcleos estrechos y por lo tanto con visión limitada. Como partido aún no hemos concluido la etapa de estructuración, y menos aún de funcionamiento.
La estructura es muy pesada, no tiene la facilidad y capacidad de tomar decisiones y es irregular, es una estructura grande en lo formal, pero inoperante, que no incluye y no tiene la capacidad de asimilar a la membresía, que no da tareas, y por lo tanto no tiene la capacidad de aprovechar el capital humano y sus fortalezas.
Asistimos a las elecciones con estructuras débiles, que no han tenido trabajo político permanente. En los municipios y departamentos no estamos en la diversidad de estructuras donde se aplica lo político y la organización social. No logramos generar incidencia política a ninguno de los niveles de la estructura como tal, desde lo nacional, la bancada, hasta lo departamental y local. Estructuralmente no estábamos preparados para dar la batalla electoral. La estructura departamental ha sido un cuello de botella donde se estanca la comunicación orgánica, los comunicados, los boletines, la orientación.
URNG sigue siendo una organización de base social predominantemente rural, que hay que consolidar y ampliar, pero es indispensable y urgente proyectar el trabajo a los medios urbanos: cabeceras municipales y departamentales, ciudad capital y departamento de Guatemala.
Necesitamos trabajar y definir nuestra propia concepción, métodos y formas de funcionamiento y estructurales que trasciendan las definiciones de la ley electoral, su esquema y su estrechez.
El funcionamiento es uno de los grandes y principales problemas no resueltos del partido, prácticamente en todos los niveles de la estructura, desde el CEN hasta las subfiliales, pasando por las comisiones nacionales y equipos. Al no tener un funcionamiento concebido y diseñado para ser efectivo en el cumplimiento de la función política, nos movemos en los extremos: centralización y autonomía, verticalismo y democratismo, sobrecarga de tareas y liberalismo e incumplimiento
Las comisiones fueron ineficaces en su mayoría, con excepciones que hay que destacar, que no encontraron como enfilar su quehacer. A nivel municipal, departamental y nacional, el funcionamiento se ha basado en la participación y el esfuerzos de unos pocos y pocas. Esta situación, así como las deficiencias en general, se expresaron y repercutieron descarnadamente en la campaña electoral.
Las deficiencias en el trabajo de la filial del municipio de Guatemala y el CED del departamento de Guatemala tuvieron un peso específico y hasta cierto punto determinante en la derrota electoral, principalmente porque estos ámbitos son los que, para cualquier partido significan la base de votos a la cual se suman los departamentos del interior. Obviamente era imposible montar una campaña sin el funcionamiento pleno de estas estructuras.
Durante el proceso electoral, hubo capacitación de cuadros, mujeres, definiciones, orientaciones y comunicación en términos de criterios para seleccionar candidaturas, validación del binomio y otros, pero hubo incapacidad de mantener el ritmo del proceso iniciado. Este es un problema más general en el partido enmarcado dentro de una sociedad de una gran ineficacia y atraso. El partido no ha encontrado ni diseñado su metodología para funcionar y priva la lentitud y los plazos largos. Los ritmos de conocimiento, aprobación y orientación son excesivamente lentos, desde el CEN a lo local.
El momento electoral requiere de un funcionamiento específico conformando un CNC, con una centralización máxima en el jefe de este, a partir de que la dirección política definió las grandes líneas electorales y depositó en el CNC la responsabilidad. No debe ser el momento de discusiones políticas de los órganos porque cualquier problema puede afectar el desarrollo de la campaña.
Ello explica que ante la imposibilidad del CNC de resolver la problemática de la llamada crisis del binomio, la IE asume diferentes funciones del CNC. Queda establecido que la IE cumplió con el papel para el que fue creado, pero no restituyó el funcionamiento del CNC en el momento debido, sustituyéndolo y creando frustración y molestia en el CNC.
Debido a lo anterior, más dificultades y carencias de otra índole dan como resultado que el CNC, estructura temporal creada por el CEN, no contara con las condiciones políticas y de funcionamiento ni los medios económicos para llevar adelante su trabajo.
Cualquier estructura que va a conducir un proceso electoral, es importante que tenga un mandato preciso y el nivel político necesario que le permita resolver en el transcurso mismo de la campaña los imprevistos y los problemas de un proceso tan complejo y dinámico.

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VI. CONCLUSIONES.
URNG debe aprovechar aspectos positivos que son fruto del proceso electoral: la convicción de la necesidad de construir una estrategia eficaz y a largo plazo, que se base en el conocimiento, la investigación y el análisis de la situación del país; un programa de gobierno que constituye una sólida base de propuesta a la sociedad y de guía para la acción del partido, la acumulación de una experiencia en procesos electorales que debe sistematizarse; haber trascendido, a pesar de todo, a la opinión pública y haber ampliado la identificación de nuestros símbolos, propuesta, candidatos y candidatas.
URNG tuvo presencia nacional, lo que se logró realizar sin fondos, con grandes esfuerzos de la militancia y los candidatos y candidatas; fijó posición, las mas de las veces muy positivamente valorada durante la participación del binomio y otras candidaturas en diversidad de foros y entrevistas, cuerpo de ideas y planteamientos que constituyen un bagaje político que el partido debe aprovechar.
También es parte de la experiencia positiva el papel de la militancia activa que se participó con entusiasmo en cada una de las etapas del proceso. Debemos valorar en su justo mérito, pero también en su potencial y lo que representan como compromiso para URNG, los más de cien mil votantes que posibilitaron 3 diputaciones, 8 alcaldías, 39 concejalías y 16 concejalías suplentes. Simpatías y adhesiones que fueron más amplias que las expresadas en el voto, la incorporación de nuevos compañeros y compañeras a las filas de URNG, así como a círculos de una periferia que desea encontrar en URNG el ámbito donde expresarse políticamente y canalizar inquietudes de diversa índole. Los espacios logrados son espacios pequeños pero no necesariamente limitados o estrechos para ser utilizados en la estrategia política que decida el partido.
Evidentemente el enfoque y tratamiento del tema indígena es dispar, y hay incidencia relativa a la forma como se trató y definió en las antiguas organizaciones revolucionarias. El partido necesita discutir el tema para tener una posición política y una definición ideológica al respecto, porque esta laguna se manifiesta en momentos como el electoral. Hay otros, como la naturaleza e identidad del partido, definida en el I Congreso, de los cuales hay que hacer síntesis para que se conviertan en la base de la unidad interna. De lo contrario las coincidencias conceptuales particulares en relación a lo indígena, la relación partido-masas, que en algo tienen que ver con la experiencia de las organizaciones revolucionarias, se va imponiendo en forma quizás de corrientes de pensamiento, en cuyo caso, también habrá que debatir qué validez tiene dentro del partido. Es necesario también caracterizar estas corrientes de interés grupales. En el proceso electoral este es un elemento que repercutió en la dispersión de intereses e involucramiento.

Para interpretar a la sociedad de hoy URNG debe involucrarse en el conocimiento a fondo de los cambios en las percepciones y en la conciencia, los nuevos valores y códigos en la ciudadanía, debido a cambios estructurales como la globalización, la globalización de la información, en sectores como la juventud, pueblos indígenas, mujeres y la concepción de la democracia.
Por último, URNG tiene la disposición y necesidad de llevar esta reflexión a los sectores de la sociedad guatemalteca, que tiene algún grado de inquietud sobre el futuro de URNG y podrían ser aliados potenciales,

Guatemala, 7 de febrero de 2004
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